Reequilibre su modo de vida
Para muchas personas, un estilo de vida caótico y poco saludable es la causa profunda de su sobrecarga ponderal. Un desarreglo general de su forma de vida arrastra un pensamiento desordenado y, de ahí, una forma de comer desordenada.
Esta situación atañe, sobre todo, a las mujeres que trabajan y, especialmente, a aquéllas que intentan conciliar la carrera con la vida familiar. Es sorprendente, más de las 3/4 partes de las mujeres que trabajan dicen que viven en una desbandada constante.
Para las más ambiciosas (las “super-mujeres”) la bulimia del trabajo se combina con el estrés del rendimiento y, más tarde o más temprano, todos los mecanismos del hambre se desequilibrarán, corriendo el riesgo de conducir a un proceso de compensación para calmar el estrés. Y la distancia que separa el vicio por la comida de la bulimia es, a veces, muy corta.
Tres ayudas
De esta manera se impone una reevaluación de sus prioridades. ¿Pretende vencer “en” su vida, o vencer “a” la vida? Al reestablecer sus ritmos biológicos más profundos, es posible reencontrar una forma de comer normal y relajada, que le hará adelgazar sin gran esfuerzo.
Para ayudarle en este proceso de “ralentización”, practique yoga o meditación. Al clarificar su espíritu a través de estas prácticas, va a conseguir poner más fácilmente orden en su vida y, de ese modo, encontrar formas de ganar tiempo.
Por lo menos, procure hacer una breve sesión de relajación antes de las comidas y verá cómo deja de “lanzarse” a la comida y come menos. También se sentirá menos atraída por los dulces.
