jun 30

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¿Todo el mundo puede adelgazar con una buena dieta y voluntad?

 

Sí, todo el mundo puede lograrlo si se lo propone. Hay que comer pequeñas cantidades, no repetir ni picar entre horas y no saltarse comidas. Lo que no todos consiguen es mantener el peso pedido porque eso precisa cambiar los hábitos de alimentación y de vida.

 

¿Hay casos “perdidos”?

 

Siempre hay personas con mala respuesta y, en su mayoría se debe a que han realizado muchas dietas anteriormente, han perdido mucha masa magra y ahora tienen un gasto metabólico bajísimo. La dificultad también aumenta con la edad, si hay problemas emocionales o se sigue un tratamiento con medicamentos corticoides.

 

Que no te influyan quienes no logran perder peso. Sé tu propio ejemplo.

 

Adelgazar es posible. Sin esperar soluciones mágicas de la noche a la mañana sí es importante seguir un plan coherente, modificar algunos hábitos y estar atenta a cómo va respondiendo el organismo. Estas son claves que siempre funcionan.

 

Cuando se trata de perder peso de deben establecer unas directrices básicas para poder lograrlo, pero eso puede llevar a que se hagan propuestas excesivamente rígidas que provoquen cansancio. Esa es la razón de que muchas mujeres perciban que las dietas:

 

-          Son aburridas.

-          Siempre elimina las preparaciones o alimentos que más gustan.

-          No dejan usar aceite.

-          Proponen platos poco sabrosos.

-          Suponen más trabajo en la cocina porque se acaba cocinando el doble (para una misma y para el resto de la familia, que no está de dieta).

 

A continuación se ofrece algunas soluciones e ideas para resolver cada una de esas cuestiones y un plan nutricional con los datos que necesitas pero sin rigideces.

 

Además de fuerza de voluntad, necesitas buscar los aliados necesarios. Ten en cuenta que si el entorno no es favorable corres el riesgo de empezar…y no acabar. Elige  el día más apropiado para comenzar – procura que sea una fecha y una época tranquilas – y háblalo con los tuyos (pero sin que perciban tensión en tus palabras porque, cuanto más segura y tranquila te vean, más te apoyarán.)

 

Sé positiva desde el primer momento, no permitas que los tropiezos te paralicen, y aplica estas tres recomendaciones:

 

 

  1. UNA BUENA ORGANIZACIÓN

 

Seguir una propuesta alimentaría para adelgazar no deja de ser una forma de facilitarte la vida. ¿Por qué? Pues porque organizar los menús de cada día es cansador y aburrido; pero eso deja de ser un problema cuando ya te lo dan medio hecho. Sin embargo, tan malo es seguir una propuesta muy estricta y no poder saltarse el guión de vez en cuando como no prever nada. Por eso necesitas una mínima organización, y esa planificación te servirá para adelantarte a las situaciones que pueden poner en riesgo la pérdida de peso.

 

Un aspecto fundamental  (que quizá no siempre recibe la atención que merece) es la compra. El acto de acudir a una tienda o a un supermercado y escoger alimentos puede obstaculizar o facilitar la pérdida de peso. ¡Fíjate si es trascendental! Por ello:

 

-          No hagas la compra con  hambre.  Si lo hicieras, no decidiría tu cabeza sino tu estómago y en la cesta de la compra se colarían alimentos “inapropiados”. El momento ideal para realizarla es justo después de comer.

 

-          Planifica tus menús seis días a la semana. Si sabes exactamente qué vas a comer esa semana reduces a la mitad la tentación de hacer la “macrocompra” del mes. Fíjate en los platos que se proponen a continuación y haz las combinaciones que desees.

 

 

 

  1. CONVENCETE: TU PUEDES LOGRARLO

 

 

En esto de adelgazar – como en muchas otras cosas de la vida – casi nada ocurre por casualidad. La mayoría de las mujeres que han logrado cambiar su imagen y perder todo el volumen que les sobraba lo han hecho gracias a que supieron aliarse a su mente. Hazlo tú también.

 

 No importa que conozcas varios casos fallidos o decenas de mujeres que lograron adelgazar y, meses después, se encontraron con cinco kilos más del peso inicial. De verdad, no importa.

 

Convéncete de que eres dueña de tus propios actos y decisiones. Si asumes esa idea, esta vez tú sí podrás lograrlo.

 

 

  1. SALTATE LA DIETA DE VEZ EN CUANDO

 

 

Si te queda la sensación de que estás continuamente “quitándote” de todo, es muy probable que un buen día sientas la necesidad de olvidarte por completo de las restricciones y pases a comer lo que menos te conviene o en unas cantidades que – seguro – descontrolan el mes. Para evitarlo te proponemos lo siguiente:

 

-          Cuídate más que nunca. Asume que quieres adelgazar porque lo necesitas, no como un capricho puntual, pero para dedicarte con más énfasis los mimos son importantes. Y esos cuidados pueden venir en forma de un masaje relajante, de una falda de una talla menor o de una salida nocturna con tus amigas. Si tienes esos momentos de disfrute no necesitarás refugiarte en la comida.

 

-          Date algunos caprichos. Si por lo general eres cumplidora con las calorías, no ocurre absolutamente nada por saltarte la dieta de vez en cuando. Lo que cuenta es la suma total y que si el exceso ha sido muy llamativo, luego sepas cómo compensarlo, quizá con algo más de ejercicio.

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¡ADELGAZAR ES POSIBLE! – I