sep 02

 

1799301-series-object-on-white-autumnal-still-life1

 

Todos los frutos secos son alimentos ricos en

hierro.

El contenido de este mineral en la

mayoría de los frutos secos es similar al de la

carne roja: entre 2,5 y 4 miligramos por 100

gramos e, incluso, hasta 9 mg/100 gramos

en las semillas de sésamo.

 

No obstante, el hierro de los frutos secos es hierro no hemo,

una forma química que nuestro organismo

no aprovecha con tanta eficacia como el

hierro hemo en las carnes y vísceras.

 

Esta carencia se palía cuando se ingiere

con alimentos ricos en vitamina C, ya que

la combinación de nutrientes favorece la

absorción del hierro. Conviene, por tanto, de

tomar los frutos secos acompañados de un

zumo de naranja, un kiwi, un trozo de piña,

unas mandarinas, una pieza de cualquier

fruta tropical (papaya o mango), o bien

tomar los frutos secos en una ensalada que

lleve tomate, también rico en dicha vitamina.

 

Esta combinación de alimentos garantiza una

buena aportación de hierro al organismo, en

especial si se tiene tendencia sufrir anemia.

 

Los frutos secos con más hierro son: las semillas

de sésamo (9 m/100 g), los pistachos (7

mg/100 g), las pipas de girasol (6,4 mg/100

g), los piñones (5,6 mg/100 g) y las almendras

(4 mg/100 g).

El resto (cacahuete, chufa, nueces, avellanas),

contienen entre 2,5 y 3,5 mg/100 g.

…………………………………..

 

 

 

 

 

Tags: , , , ,

dic 15

cd760f154_b1LA REMOLACHA ES UNA EXCELENTE ALIADA DE UNA DIETA EQUILIBRADA Y TAMBIÉN DE LA SALUD.

 

MAS QUE UNA VERDURA, la remolacha podría considerarse una auténtica medicina. No en vano es muy rica en bioflavonoides, como la betanina, con un gran poder antioxidante, y por tanto preventivo de enfermedades degenerativas.

 

SU APORTE DE HIERRO, así como de ácido fólico, la convierten en un alimento muy útil para prevenir la anemia. En las mujeres, el consumo de remolacha ayuda a compensar las pérdidas de hierro producidas por la menstruación, y está muy indicado para preparar el embarazo por su contenido en ácido fólico.

 

GRACIAS AL SILICIO  que contiene, la remolacha es especialmente interesante para las articulaciones, y para prevenir problemas de artrosis y de degeneración articular. El silicio también ayuda a tener una piel tersa y uñas y cabello fuertes.

Tags: , , , , , ,

abr 11

cd619f092_b1 

 

Composición por 100 gramos de porción comestible

 

Energía (Kcal)

18

 

Agua (ml)

93,6

 

Proteinas (ml)

2,9

 

Hidratos carbono (g)

1,7

 

Fibra (g)

1,5

 

Potasio (mg)

207

 

Sodio (mg)

3

 

Fósforo (mg)

59

 

Magnesio (mg)

12,5

 

Vitamina A (mcg de Eq. de retinol)

53

 

Folatos (mcg)

113

 

Vitamina C (mg)

21,6

mcg = microgramos (millonésima parte de un gramo)

 

Tags: , , , , , , , , , ,

abr 08

PROPIEDADES NUTRITIVAS

Los espárragos frescos están constituidos sobre todo por agua. Su contenido en azúcares y en grasas es muy bajo, mientras que son una de las hortalizas más ricas proteínas. Además, contienen un alto contenido en fibra.

cd628f24_b1

En relación con su contenido vitamínico, destaca la presencia de folatos, provitamina A (beta-caroteno) y de las vitaminas C y E. A excepción de los folatos, el resto cumplen una importante acción antioxidante. También están presentes otras vitaminas del grupo B como la B1, B2, B3 y B6.

Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. La vitamina C participa en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción de hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.

La vitamina E colabora en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad. El beta-caroteno es un pigmento que el organismo transforma en vitamina A según sus necesidades. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

La vitamina B1 interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono. Por ello, los requerimientos de esta vitamina dependen, en parte, del contenido en hidratos de carbono de la dieta. Su deficiencia se relaciona con alteraciones neurológicas o psíquicas (cansancio, pérdida de concentración, irritabilidad o depresión).

La niacina o vitamina B3 facilita el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y la conversión de los alimentos en energía…

En cuanto a minerales, los espárragos presentan cantidades importantes de potasio, hierro, fósforo y yodo, además de calcio y magnesio, aunque en menor proporción.

El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el calcio. Sin embargo, este último no se asimila apenas en relación con los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Además forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Los espárragos blancos contienen menor cantidad de vitaminas que los verdes, sobre todo si se toma como referencia su aporte de folatos y de vitamina C. También poseen menos asparragina, sustancia que forma parte de su aceite esencial volátil y responsable de su particular sabor.

Por otra parte, los espárragos en conserva contienen menos minerales debido al tratamiento que sufren para su procesado, salvo de sodio, ya que se añade sal (cloruro sódico) como conservante.

 

Tags: , , , , , ,

mar 27

En este período tan importante de la mujer es esencial cuidar su forma de alimentarse ya que ésto inflfuirá tanto en su propio cuerpo como en la del bebé que lleva dentro. Por eso es importante llevar una DIETA EQUILIBRADA.

cd519f6_b1

El objetivo de una alimentación adecuada durante el embarazo es suministrar los nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales) y la energía necesaria para el normal desarrollo del feto y la placenta, además de cubrir las necesidades de la propia madre.

Una dieta equilbirada y buena alimentación también prevendrá alumbramientos prematuros y problemas de bajo peso al nacer, o infecciones.

Durante la gestación es normal que la mujer aumente su peso de 9 a 12 kilos. Durante el primer trimestre, el aumento será de 1,5  a 1,8 kilos, unos 3,5 kilos suplementarios en el segundo y el resto en el tercero (unos 0,4 kilos por semana).

Durante el embarazo se necesita:

  • Proteínas:  Se encuentran en la carne, el pescado, huevos, leche y derivados. Estos aportan los aminoácidos necesarios para el desarrollo del feto y la placenta y para el aumento del tamaño del útero y los pechos. Además, es importante el aporte proteico de legumbres, cereales y frutos secos. Dentro de una dieta vegetariana, es necesario combinar vegetales (legumbres) y cereales o cereales y frutos secos (arroz con nueces por ejemplo) para obtener proteínas de alto valor biológico.

  • Vitaminas: Con una alimentación variada y equilibrada no son necesarios los suplementos, a excepción quizá del ácido fólico. La suplementación es recomendable en mujeres que han tenido embarazos anteriores o que han tomado recientemente anticonceptivos orales. La deficiencia de vitaminas está ligada a un retraso en el crecimiento, anemia megaloblástica (disminución del número de glóbulos rojos en la sangre) y al desarrollo de espina bífida.

El ácido fólico se encuentra en verduras con hoja (espinacas, acelgas, achicoria), hígado, quesos fermentados y levadura de cerveza. La toma en exceso de vitaminas A, D, E hace que se acumulen, pudiendo provocar malformaciones en el feto, de forma que la suplementación será exclusivamente por prescripción médica. De ahí la importancia de no automedicarse.

 Los alimentos ricos en estas vitaminas son:

 

Vitamina A: (importante para el desarrollo del feto): hígado, aceite de hígado de bacalao, vísceras, frutas y verduras de color amarillo-naranja, yema de huevo, margarina y mantequilla.

Vitamina D: (interviene en el crecimiento óseo): pescados oleosos (sardinas, arenques, salmón…), hígado, huevos, aceite de hígado de bacalao, margarina, mantequilla.

Vitamina E: (función antioxidante ante los radicales libres) margarina, cereales integrales, frutos secos.

  • Minerales: Es importante el calcio, fósforo, yodo, magnesio y, en el tercer trimestre, el hierro. El calcio y el fósforo aumentan durante la lactancia por su presencia en la leche materna.

El calcio evita descalcificaciones de la madre (pérdida del mineral en huesos y dientes). Para una buena asimilación del calcio es necesaria la ingesta simultánea de proteínas, lactosa (productos lácteos) y vitamina D. La leche y derivados, vegetales de hojas verdes, legumbres y frutos secos, cereales integrales son alimentos ricos en calcio.

El fósforo es necesario en cantidad doble que el calcio. Los alimentos que lo contienen son la leche y otros lácteos, los productos cárnicos, pescados y huevos.

Los cereales y legumbres son ricos en fósforo aunque a menudo se presentan en forma de fitatos, no absorbibles. La unión de calcio y fósforo (fosfato cálcico) formará los huesos del feto y, posteriormente, los dientes del recién nacido.

 

Es necesario aumentar la ingesta de hierro en las embarazadas debido al aumento del volumen de sangre y a la síntesis de tejidos fetales y placentarios. Y para la formación en el feto de reservas de este mineral, que serán utilizadas durante la lactancia (la leche es pobre en hierro).

La carne roja, las vísceras y la yema de huevo son alimentos ricos en hierro hemo, que se absorbe fácilmente. Las espinacas y legumbres contienen hierro no hemo, que para absorberse necesita ir acompañado de vitamina C. Conviene recordar que sólo se absorbe aproximadamente el 10% del hierro que ingerimos mediante el consumo de alimentos.

El yodo contenido en las hormonas tiroideas, interviene en el crecimiento del feto y en el desarrollo del cerebro del niño. Se encuentra en pescados y mariscos, y en vegetales (según el tipo de suelo, el uso de ciertos fertilizantes y el procesado de los alimentos).

En caso necesario de suplementación, generalmente se emplea sal yodada. El magnesio, de su parte, se encuentra distribuido en huesos y músculos principalmente. La alimentación actual es deficitaria en este mineral debido al refinado de los alimentos. Las fuentes más importantes son los vegetales verdes, frutos secos, legumbres y cereales integrales.

Otros nutrientes también importantes:

  • Hidratos de carbono: proporcionan la energía en forma de glucosa, necesaria para ser utilizada por el feto y los tejidos placentarios aumentados, sobre todo en el tercer trimestre. De ahí la importancia de evitar que transcurran muchas horas sin ingerir alimento (entre 4 y 6 tomas a lo largo del día) con el fin de mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

 

  • Los azúcares simples (dulces, bebidas carbonatadas tipo cola, chocolate, etc.) aumentan las calorías de la dieta.

  • La fibra corrige el típico estreñimiento que causa la gestación en muchas embarazadas. La fibra se halla en frutas, verduras y hortalizas, legumbres, cereales integrales y sus derivados.

Grasas: la mujer embarazada sufre un aumento de peso en forma de reserva grasa que podrá utilizar en la producción de leche durante la lactancia. Es necesario el aporte diario de ácidos grasos esenciales de las grasas vegetales (girasol, oliva, maíz, soja…), porque participan en el desarrollo de las membranas cerebrales del embrión.

La mujer embarazada debe consumir con moderación productos lácteos enteros, mantequilla, margarina, nata y mayonesa, porque aportan muchas calorías.

Qué comer durante  el embarazo

  • Prepara los alimentos con cocciones sencillas (vapor, plancha, hervido, horno…). Se digieren mejor.
  • Come despacio, mastica bien y evita “picar” entre horas.
  • En caso de vómitos, nauseas …, se toleran mejor los alimentos fríos que los calientes y los hervidos o al vapor que los fritos.
  • Si aparece la inapetencia, aumenta las tomas (de 5 a 7 al día), disminuyendo el volumen de cada comida. Enriquezca los platos, para que sean más nutritivos.
  • El desayuno ha de ser completo y variado: productos lácteos, fruta, proteína (jamón cocido, serrano, queso) y farináceos (pan o cereales).
  • Consume  fruta y aumente el consumo de verduras (ricas en vitaminas, minerales, fibra y con menor valor calórico).
  • Esmérate en la limpieza de la boca y los dientes: los cambios hormonales acidifican la saliva, lo que favorece la aparición de caries.
  • Evitar, estrictamente, el consumo de alcohol: disminuye el aprovechamiento de nutrientes (proteínas, hierro, vitaminas del grupo B, calcio); aporta calorías vacías y puede provocar malformaciones en el feto.
  • Camina o haz algún otro ejercicio: esto mejora el estreñimiento y la circulación sanguínea.
  • Bebe abundante líquido: agua, frutas, zumos e infusiones no estimulantes. Consume verduras y caldos de verduras.

 

Tags: , , , , , , , , , ,

DIETA EQUILIBRADA DURANTE EL EMBARAZO