En efecto negativo de los refrescos en la salud

Las bebidas refrescantes más consumidas comparte, en lo esencial una fórmula bien sencilla: agua carbonatada, “con burbujas”, y azúcar o, en los refrescos Light o bajos en calorías, edulcorantes. Lo que distingue unos refrescos de otros en sabor, olor, color y apariencia es lo que se añade a esta agua dulce: zumos de fruta (naranja, limón…) o extractos vegetales (cola, quinina…) además de aditivos muy diversos (conservantes, acidulantes, colorantes).

En las bebidas con burbujas, éstas aligera y suaviza la percepción de los sabores – dulce en las colas y refrescos de naranja, amargo en bitter y tónicas – en las papilas gustativas, de tal manera que al final del trago predomina una sensación fresca y agradable. Además, las burbujas potencian los aromas del refresco y su acidez.

De todos modos, la bebida que mejor y de un modo más saludable calma la sed es el agua.

Acidulantes y huesos

Los “refrescos” de cola contienen ácido fosfórico. Su consumo habitual supone un aporte extra de fósforo, cuando cantidades elevadas de fósforo tienen efecto desmineralizante del hueso. El exceso de fósforo se relaciona con la descalcificación de los huesos.

Azúcar y caries

La acidez y el alto contenido en azúcares simples de los refrescos deterioran el esmalte, favoreciendo la aparición de caries.

Azúcar y obesidad

Beber una lata de refresco equivale a ingerir tres sobres de azúcar, entre 100 y 130 calorías.

Burbujas y aerofagia

Los refrescos con gas pueden producir aerofagia, acumulación de gases en el estómago y en el intestino, lo que dificulta la digestión. Mejor los refrescos sin gas.

La cafeína excita

Cantidades superiores a 200 mg/día pueden causar o acentuar la ansiedad y el insomnio. Una lata de cola contiene 30-40 mg de cafeína. Café y té también cafeína. En niños, las dosis que no conviene superar son menores.

La cafeína de los refrescos de cola procede del extracto de nuez de cola, fruto tropical que la contiene de modo natural. La cafeína es una sustancia estimulante que en dosis moderadas (no más de 200 miligramos al día) favorece el trabajo intelectual y la actividad muscular. Cantidades mayores pueden provocar ansiedad en insomnio.

En los niños, los efectos de la cafeína son mayores. Los refrescos de cola por lo general, tienen una media de 11 miligramos de cafeína cada cien mililitros; el té negro contienen el doble, un refresco energético como Red Bull tiene el triple y el café filtrado tiene siete veces más.

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